Para los nostálgicos de Dumbo y de esta
escena de culto, ¿habrán notado alguna vez lo que dice su letra?:
"Ya empiezan a desfilar vienen ya miles de saltos dan, serán quizás parientes de Satanás. Ya están aquí, en torno a la cama van al revés como acróbatas, terror me dan, me quieren enloquecer...¿qué voy a hacer? yo no lo sé, ya no me vuelvo a embriagar...Al que abusa del licor se le aparece una visión sobre elefantes en color que espantan y dan terror...Yo que al Diablo desafié y que la cola le arranqué los paquidermos tricolor han hecho que pierda mi gran valor, ay que horror, déjenme en paz, no puedo más, ya se van, ya se van las ánimas del terror...las ánimas...las ánimas...las ánimas..."
El elefante que se levanta de la cama y se asusta con la imagen de sí mismo rodeado por las "ánimas", estas últimas nos recuerdan a los "yoes" de Gurdjieff, los cuales son símiles de los demonios de las religiones, los sankharas budistas y los "voladores" de Castaneda. Todas estas entidades con la característica común de elementos inorgánicos, foráneos e indeseables y su influencia en nuestra psiquis.
Está la serpiente que, a través de transformaciones llega a ser aquél ojo, el cual nos recuerda al que todo lo ve, sucedido aquello de la imagen de las pirámides. Hay harto en esta escena en mensajes visuales y significados (el ocho que forman los elefantes patinadores, el rayo de la creación, etc), tampoco es misterio que Walt Disney haya
sido estudiante de ocultismo bastante ilustrado, ni que haya transmitido a través de
símbolos, arquetipos, analogías y personajes ciertos misterios con trasfondo
esotérico.
Nomblade
No hay comentarios:
Publicar un comentario